Discurso Gran Maestro, Luis Riveros Cornejo

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Libertad Igualdad Fraternidad

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Discurso Gran Maestro Luis Riveros Cornejo

Ceremonia 150 años Gran Logia de Chile

Fuente: http://www.gadu.org/

 

Muy buenos días,

        Señor Gobernador, Señor Fiscal Regional, Señor Senador, don Alejandro Navarro, Señores Diputados, Autoridades Regionales, Autoridades Comunales, Civiles y Militares, Autoridades Masónicas, Autoridades de Bomberos de Chile.

         Querido amigo ex Rector, ex Senador y ex Alcalde don Augusto Parra, Directivos de la Gran Logia que me acompañan.

        Venerables Maestros de las Logias de este Valle y del Valle de Talcahuano, Señoras y Señores.

Queridos Hermanos:

        Yo quiero primero agradecer este homenaje organizado por la Masonería de Concepción, pero así, de cara a la comunidad, envuelto en la realidad de la Región del Bío Bío. Es algo que agradezco por lo que significan 150 años de vida de la Gran Logia de Chile, pero también, por lo que significa, en los desafíos que hoy tiene la Gran Logia de Chile, para renovar sus compromisos, para hacer permanente su tarea, y para ser visible y real su vigencia.

Luis Riveros Cornejo.

Luis Riveros Cornejo.

        La Gran Logia de Chile fue en primer lugar, y como se dijo en este hermoso video que se presentó, una reacción contra la intervención del Gran Oriente de Francia, al cual se encontraban adscritas varias de las Logias ya existentes en el país. Pero más allá de eso, la Gran Logia de Chile surgió también como una manifestación por la necesidad de quien llevara un mensaje de fraternidad, de encuentro y de colaboración a la construcción de la institucionalidad chilena a mediados del siglo XIX. Por eso, dos Logias de Valparaíso, una Logia de Copiapó y la Logia Fraternidad de Concepción, con Enrique Pastor López a la cabeza, dieron nacimiento a esta organización nacional, y debo destacar que su cuna, la cuna de la Gran Logia de Chile estuvo en las regiones del país.

       Este es un antecedente que no se nos olvida hoy día, cuando uno de nuestros retos efectivamente como país es hacer más región, es darle más importancia al trabajo de las regiones y colaborar a que las regiones sean efectivamente el motor con el cual se construye una democracia en progreso y una economía con resultados más visibles.

      Las grandes luchas de la primera mitad de vida de la Gran Logia de Chile estuvieron centradas, primero en la defensa de principios que para nosotros son indispensables. El principio del Laicismo, separar las cuestiones de Iglesia de las cuestiones de Estado, esa es quizá ya una discusión que está en la historia, pero fue importante en aquellos días cuando: matrimonio civil, educación laica y cementerios laicos constituían un álgido debate en el Congreso Nacional, en donde Mac Iver, Isidoro Errázuriz, Manuel Antonio Matta, Pedro León Gallo llevaron esa voz fuerte, esa voz convincente, que finalmente permitió que la República tuviese leyes civiles que dieran oportunidades a todos y que reconocieran que los temas del espíritu no tienen que ser necesariamente los que predominen en las materias del Estado.

       Luego, la gran lucha de la Masonería chilena o de los masones chilenos estuvo en la Cuestión Social, ahí estuvieron en el debate sobre la Ley de Educación Primaria Obligatoria; la reconstrucción de la institucionalidad para el cambio de la Constitución de 1833, dando origen a la Constitución de 1925, en la que se establecía con claridad la separación de la Iglesia y del Estado, en el que se le daba una responsabilidad directa y expresa al Estado de ser el factor fundamental para otorgar educación al país. La Masonería se comprometió también en la defensa de la construcción de una institucionalidad social. Fue la Masonería la que impulsó la creación y dictación del Código del Trabajo y, más tarde, las políticas que llevaron a la ampliación de la educación pública y a su consolidación financiera y docente. Fue también la Masonería la que impulsó la industrialización del país luego de la gran crisis y a comienzos de esta guerra fría que inundó al mundo por varias décadas.

       La historia de la Masonería estuvo entonces siempre ligada a la historia del país manifestando su preocupación por los problemas de Chile y haciendo ver a través de sus hombres una mirada abarcadora, integradora y de progreso; ciertamente lo hizo con la diversidad y con la altura de mira que es propia de la organización masónica, porque en la Masonería conviven hombres que piensan muy distinto en política, piensan y sienten muy distinto en materias religiosas y también del punto de vista de sus inspiraciones valóricas y filosóficas. Pero el gran valor de la Masonería Universal es precisamente congregar esta diversidad para que de ella emane luz, para que de ella surja un camino de búsqueda. En los temas sociales, civiles y de sociedad la Masonería debe tener siempre esa mirada en que impregna a sus hombres de principios fundamentales para cualquiera, que son la defensa de la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad para la construcción de una sociedad tolerante y solidaria. Por lo tanto, esta tarea masónica de conectarse con los problemas reales que ha sido una tarea permanente, inscrita y reflejada en la historia, debe por cierto, seguir siendo un mandato y así lo sentimos.

Discurso Gran Maestro, Luis Riveros Cornejo.

Discurso Gran Maestro, Luis Riveros Cornejo.

        Esta celebración de los 150 años de la Gran Logia de Chile es la oportunidad de una mirada a la historia, esa mirada que nos permite rescatar el ejemplo de tantos que se jugaron por Chile en momentos difíciles, en momentos de crisis, en momentos de expansión, en momento de construcción de la institucionalidad, o en momentos en que debía protegerse la institucionalidad. Es verdad que muchas veces no cumplimos nuestra tarea adecuadamente, olvidamos como hombres que somos, nuestras responsabilidades y deberes en función de nuestros principios, pero cuando uno mira 150 años de historia, descubre que lo que ha marcado es consecuente con estos principios indelebles e irrenunciables que es la defensa de aquello que nosotros creemos transversalmente, independientemente de nuestros personales sentimientos, de nuestros personales afectos; y ese es el compromiso que renovamos con Chile hoy día, cuando enfrentamos problemas tan similares a aquellos que se enfrentaron a comienzos del siglo XX, la cuestión social y la necesidad de un cambio institucional, nosotros estamos por un país que integre y no que desintegre, estamos por un país que se compromete efectivamente con la defensa de esos principios que abrazamos: La Libertad todavía es algo que buscamos, que necesitamos profundizar en una mejor democracia, en que se perfeccione la libertad de expresión, la libertad de decisión, la libertad de pensamiento, es todavía una lucha vigente.

         La Fraternidad también es una lucha vigente porque en una sociedad donde privilegiamos tanto el materialismo exitista, un consumismo que no tiene realmente un destino humano, ciertamente hay un espacio para nuestra palabra de encuentro, de solidaridad, de sociedad integrada y de respeto por el ser humano.

         La Igualdad que ciertamente sigue siendo una gran tarea pendiente cuando observamos las diferencias abrumadoras, entre quienes tienen y entre quienes no, entre quienes tienen las oportunidades y las condiciones, y aquellos que no las tienen y probablemente no las tendrán si no tenemos una mirada constructiva, una mirada específica, una mirada alentadora y solidaria. Libertad, Igualdad y Fraternidad siguen siendo tareas pendientes en las cuales yo he llamado a mis Hermanos en todo el país a trabajar con dedicación, porque la Masonería es trabajo para el país, para la sociedad chilena. Nosotros mejoramos en nuestro trabajo en los talleres masónicos, para servir fuera de los talleres, y ese compromiso es irrenunciable, eso es una cuestión inherente a nuestra adhesión a la masonería; y hoy día, cuando justamente en los debates tantas veces se denota la arrogancia y la exclusión no olvidemos que nosotros debemos seguir siendo, los abogados de la Tolerancia, que permite al país construirse permanentemente, y entenderse de manera constructiva y progresiva, una Tolerancia que permite efectivamente avanzar en nuestros sueños una sociedad más humana, una sociedad de integración, una sociedad de participación, una sociedad de progreso.

         Por eso, yo quiero agradecer este homenaje y al mismo tiempo recordar que nuestra historia nos impone tareas ratificando aquí entonces el compromiso de cumplirlas. Nosotros somos de otra generación, ya no somos la generación de aquellos como Blas Cuevas como Pastor López, como los grandes fundadores, Manuel de Lima y Solá, somos una generación que tenemos que mirar al siglo XXI, en medio de este arrebatador progreso tecnológico, en medio de estos nuevos desafíos en la sociedad de la comunicación y de la información, en medio de este progreso que día a día nos desafía y muchas veces nos atemoriza.

        Pero aquí, desde Concepción, como se hizo hace 150 años también desde la Logia Fraternidad, nuestro mensaje a Chile, de que estaremos firmes al lado del compromiso, del progreso y de una patria unida, que efectivamente proteja lo que queremos siempre, un humanismo real, profundo y bello.

Muchas gracias y muy buenos días.

Luis Riveros Cornejo

Gran Maestro de la Gran Logia de Chile

Concepción, 18 de mayo, 2012

Ceremonia 150 años - Gran Logia de Chile.

Ceremonia 150 años – Gran Logia de Chile.

 

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