Masonería y Cábala

A L.·. G.·. D.·. G.·. A.·. D.·. U.·.
Libertad Igualdad Fraternidad

Masonería y Cábala

Rodolfo Lluberas

Esta humilde contribución tiene como único fin ubicar el tema en un contexto masónico.

El término Cábala engloba tanto escuelas judías como cristianas, aunque están emparentadas. No nos proponemos describirlas. Sin embargo, son necesarios un par de datos para entender una posible conexión con la Masonería.

La Cábala es esencialmente una escuela mística judía. Tras la destrucción del Segundo Templo muchos eruditos judíos se trasladaron a Egipto, donde recibieron la influencia de los pitagóricos. Sin entrar en versiones más legendarias sobre su génesis y evolución, el misticismo religioso judaico se desarrolla aproximadamente a partir de este tiempo.

Los primeros padres del Cristianismo del siglo I eran probadamente cabalistas, pero la gran mayoría de esos elementos místicos fueron desapareciendo a lo largo de las tres primeras centurias para reaparecer como Cábala Cristiana, durante el Renacimiento. Esta Cábala Cristiana intentaba articular el Cristianismo con aspectos místicos del Judaísmo.

Ramon Llull, predicando

Ramon Llull, predicando

Se dice que la introducción de elementos de la Cábala al Cristianismo nace con los trabajos del mallorquín Ramon Llull, en el siglo XIII y comienzos del XIV. Hacia el siglo XV judíos españoles conversos fueron incorporando conceptos cabalísticos al Cristianismo. Este movimiento es tomado por los platonistas de Florencia.

Bajo el mecenazgo de los Médicis, Marsilio Ficino había creado la Academia Platónica que tradujo textos platónicos, neoplatónicos y herméticos. Los florentinos comienzan a descubrir en la Cábala las respuestas a los secretos de la fe Católica. En este punto surge Geovanni Pico della Mirandola, una de las figuras fundamentales de lo que constituirá la Cábala Cristiana.

Si abordamos desde una perspectiva histórica la incidencia cabalística sobre la Masonería, deberemos tener presente que será a la luz de una historia que bien puede ser calificada como más o menos conocida. Con ese espíritu trascribimos una frase del erudito John Hamill: “La respuesta honesta a la pregunta de cuándo, dónde y por qué la Masonería se originó es que no lo sabemos. Grandes cantidades de tiempo, esfuerzo, papel y tinta han sido empleadas para producir respuestas a esas preguntas, pero esas respuestas son simplemente teorías”.

Todo lo referido al proceso histórico de la Masonería es terreno de debates y posiciones encontradas. Si revisamos la literatura, encontraremos que no hay postura unánime sobre la real incidencia de la Cábala en el génesis ni la evolución de la Masonería.

Tomemos un ejemplo extremo: W. Kirk MacNulty (conocido por su libro Masonería: símbolos, secretos, significado) tiene una visión maximalista del peso del Misticismo Judaico en la Masonería. De entre las múltiples afirmaciones llamativas de MacNulty, tomaremos como ejemplo la correspondencia que encuentra entre los Símbolos del Primer Grado y el Árbol de la Vida con sus Diez Esferas. Este Árbol es un elemento trascendente de la Cábala Judía.

Trascribo también dos frases terminantes: “Desde mi perspectiva personal, la Francmasonería es una codificación de la Tradición Hermético/Cabalista que formó la esencia intelectual del pensamiento renacentista”. “La estructura simbólica de la Masonería refleja las enseñanzas de la Cábala”.

Humildemente, creo que el planteo más radical de MacNulty es, sin duda, la interpretación que hace del enfrentamiento entre los llamados “Antiguos” y “Modernos”. Este enfrentamiento terminará resolviéndose con la creación de la Gran Logia Unida de Inglaterra. Los “Antiguos”, en realidad surgidos después, acusaban a la Primera Gran Logia de haberse alejado de los Landmarks. De ahí la denominación de “Modernos”, porque habían establecido innovaciones.

Por razones de tiempo no ahondaremos en el punto. Para MacNulty la naturaleza de ese alejamiento consistía en que los “Modernos” habían abandonado sus verdaderas raíces. Según MacNulty: “Podemos percibir que los Antiguos pudieron estar acusando a los Modernos de haber olvidado su herencia mística”.

Otros autores son más moderados y explican la eventual influencia cabalística por las características de los hombres del siglo XVII, siglo en que surge la Masonería tal como hoy la entendemos.

Estos hombres vivieron durante un período en que se pasaba del Renacimiento a la Ilustración. Suele destacarse, por ejemplo, que los masones tempranos como Robert Moray y Elías Ashmole, a quienes MacNulty también cita, estaban involucrados en la tradición hermética y cabalística. Esto era bastante común en esos tiempos. Ashmole y Moray fueron miembros de la Real Sociedad y posiblemente rosacruces.

Símbolos secretos rosacruces

Símbolos secretos rosacruces

El pensamiento de los caballeros de la época y el elemento rosacruz podrían representar una posible conexión entre Cábala y Masonería. En el caso del Rosacrucismo, se trataría de Cábala en su expresión cristiana. Un dato al margen: existen teorías que hacen nacer la Masonería moderna tanto de la Real Sociedad como del Rosacrucismo.

Jay Kinney, Director de Investigación del Rito Escocés, en San Francisco, y autor del excelente libro El mito masónico, nos da un punto de vista interesante.

Durante el Renacimiento crecía entre élites educadas el interés por la Alquimia, el Hermetismo y distintas disciplinas místicas. La Iglesia veía con desconfianza este fenómeno, pues temía que quedase fuera de su control. Como respuesta, muchos que estudiaban estas disciplinas usaban un elaborado sistema de alegorías y símbolos para comunicarse entre ellos. Además, se entrenaban en el ejercicio de la memoria.

Imaginaban “palacios de la memoria” en los que colocaban objetos o personajes que asociaban con textos o procedimientos complicados. Luego iban mentalmente a esos “palacios”. El ejercicio de la memoria es común en algunos ritos, no tanto en nuestra querida Orden. El uso del símbolo y la alegoría nos resultan conocidos.

Kinney encuentra razonable pensar que el uso de la alegoría, el símbolo y la memoria (común en esos medios cargados de contenido místico) pudo resultar inspirador para los masones que darían forma a la Masonería Especulativa. También Kinney, tras aclarar que muchos masones notables han tenido creencias místicas, considera que no debemos sentir temor al ahondar en nuestros mitos y símbolos.

Algunos masones temen dar insumos a los enemigos de la Masonería. Nuestros enemigos se las arreglan solos, no necesitan ayuda. Sirva como muestra un par de pasajes muy ilustrativos. Uno es de Filosofía de la Masonería, de Monseñor León Meurin: “Las indicaciones citadas nos bastan para considerar justa nuestra hipótesis de que la Cábala judía es la base filosófica y la clave de la Masonería”. El otro es del nazi Dieter Schwarz, prologado por Reinhard Heydrich, segundo al mando de las SS: [en la Masonería] “la totalidad de sus parábolas, leyendas y relatos, su magia de números y nombres han sido tomados del Antiguo Testamento y de la Cábala”.

No cabe duda que hay elementos que pueden conectarnos con diferentes tradiciones místicas. Eso no es bueno ni malo de por sí. Por otra parte, el valor que les demos dependerá de cada uno. Personalmente, creo que eso no nos hace mejores o peores masones.

Tampoco tiene demasiada trascendencia si esos componentes místicos se deben a las características del pensamiento de los hombres de la temprana Masonería Especulativa y al entorno cultural en que vivían, que fueron incorporaciones posteriores durante su proceso evolutivo o ambas cosas. Lo que sí importa es que no nos alejemos de lo que es esencial y básico: el apego al Simbolismo Constructivo.

En cuanto a la Cábala, aunque no la practiquemos, pensamos que puede ofrecernos un exquisito mecanismo que desarrolle la capacidad de nuestra mente para explorar el Camino Masónico, cargados de mayor o menor misticismo, según sea la perspectiva individual de cada uno.

Referencias bibliográficas:

  • Kirk MacNulty. “A Philosophical Background for Masonic Symbolism” (en The Masonic Trowel) “Kabbalah and Freemasonry”
  • Jay Kinney. “Is Freemasonry Afraid of its own Shadow?” (en Heredom, Órgano de la Scottish Rite Research Society), 2003.
  • Arturo de Hoyos & S. Brent Morris. “Is It True What They Say About Freemasonry?” Tercera Edición, 2010.
  • Monseñor León Meurin. “Filosofía de la Masonería”, 1957.
  • Dieter Schwarz . “Die Freimaurerei” (La francmasonería), 1938.

[box type=”shadow”]Por textos masónicos adicionales puedes consultar nuestra lista completa de trazados o granarquitectodeluniverso.com.[/box]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *