Un jihadista ejecutó a su madre en público porque lo quiso convencer que dejara Estado Islámico

La Nación – Publicado 08/01/2016

 

La mujer había ido hasta Raqqa para pedirle al joven de 20 años que abandonara el grupo jihadista por temor a que muriera por los bombardeos de la coalición internacional.

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BEIRUT.- La perversión de Estado Islámico no encuentra límites. El grupo jihadista, conocido mundialmente por su brutalidad registrada y difundida,obligó a uno de sus miembros a ejecutar en público a su madre. ¿El motivo? La mujer intentó convencerlo de que abandonara la organización extremista.

Lina, de 40 años, había recorrido los 50 kilómetros que unen Tabaqqa, donde residía, a Raqqa, capital de facto del EI, para implorarle a su hijo, Ali Saqr, de 20 años, que volviera a casa, ante el temor de que muriera en los bombardeos a la ciudad por parte de la coalición internacional liderada por Estados Unidos, afirmó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

El joven, que combatió sucesivamente con los moderados del Ejército Sirio Libre y el frente Al-Nusra, rama siria de Al-Qaeda, antes de unirse al EI, informó a sus superiores sobre el pedido de su madre, y luego ella fue detenida por el pseudoestado islamista.

Tras la detención, fue el propio hijo de la víctima quien debió ejecutarla ayer frente a un centenar de personas de una bala en la cabeza en una plaza de Raqqa.

El OSDH ha recogido medio centenar de “crímenes” que merecen la muerte, según Estado Islámico. Entre ellos, figuran el adulterio, la homosexualidad, la zoofilia y la “exposición de órganos genitales” por parte de un jihadista.

“Traicionar a musulmanes”, criticar un sermón religioso, trabajar con la coalición, cortar carreteras y capturar y torturar a un militante opositor al grupo o a un adversario armado sin autorización de las autoridades jihaditas se encuentran en la lista de “delitos” confeccionada por la organización ultrarradical sunnita.

Estado Islámico comete con regularidad todo tipo de atrocidades, que van de la destrucción de monumentos patrimonio mundial de la humanidad a las ejecuciones por decapitación o la esclavitud y trata sexual.

 

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