1 Septiembre, 2014

Masonería y Esoterismo (2009) – Prólogo

Prologar una obra es una difícil tarea para quien asume tal responsabilidad. Sólo el honor que ello significa, el aprecio y el enorme respeto que despiertan en mí el autor de este libro y la Logia Fe a la que pertenece, hacen que me atreva a aceptar el desafío.

Siempre he dicho, y todos podemos convenir en ello, que al prologar un libro es imprescindible hacer una referencia al autor del mismo, porque, de alguna manera, es un desprendimiento de la vida y de la personalidad de quien lo escribe.

Ya tiene el Resp.·. H.·. Alfredo Corvalán, por la magnitud de su obra bibliográfica masónica, un lugar de reconocimiento dentro de nuestra Orden. Ello convierte en innecesario hacer una reseña de su vida iniciática, porque no existe en nuestra Orden un H.·. que no sepa de su trayectoria y que no haya vivido de alguna manera la profundidad de su pensamiento.

Tapa de Masonería y Esoterismo (2009)Su obra refleja su pensar masónico y la profunda convicción que marca de alguna manera la identidad de su pensamiento, a su decir: “Con una concepción de la Orden transformadora en lo espiritual y señalando un sendero hacia un conocimiento trascendente”.

En esta obra, él enfrenta sin vacilaciones uno de los temas más complejos y más importantes para la Orden. Tema que desafía la inteligencia, en su concepción, la racional y la intuitiva, en la nuestra, las múltiples inteligencias que guían y condicionan la vida del hombre.

El hermano Corvalán sabe que plantea un tema controversial, pero lo expone planteando todas las interpretaciones, convocando al análisis, sin temor a la discrepancia, característica de todas sus obras, por eso en ellas campea la profundidad de su pensamiento, del cual hay que destacar, entre muchas cosas, una línea de continuidad de pensamiento lógico junto con su pureza intelectual.

Sólo se puede concluir que largos años de estudio e investigación de la historia de la Masonería y del pensar del Hombre han hecho posible esta obra. Todos lo sabemos, pero es necesario decirlo. Y este libro lo confirma plenamente; sus enseñanzas están comprendidas en sus muchos libros que nos llevan de la mano a la profundidad de su pensamiento, y que apunta a algo más: es la obra de un sembrador de toda una doctrina masónica, que constituye para el H.·. Corvalán la esencia de lo que es y debe ser la Orden.

El H.·. Alfredo Corvalán tiene el gran mérito de basarse en documentos que estudia y analiza profundamente, pero además y fundamentalmente su obra es el resultado de largos años de meditación y estudios filosóficos.

El pensamiento del Res.·. H.·. en el tratamiento de este tema se mueve con enorme soltura en el campo del conocimiento teórico, pero nunca se aparta de la vida humana. Establece un lazo entre generaciones que viven separadas en el tiempo, por eso ésta es una obra del presente que aspira construir un futuro.

Además, busca en los misterios de la antigüedad respuestas para el pensamiento masónico del hoy, porque sabe, y lo compartimos, que hay una línea de continuidad en la vida de la Masonería. Por eso utiliza para descubrir esa historia las más modernas técnicas del conocimiento y del razonar del hombre, construyendo una fina elaboración filosófica donde no le son ajenos el conocimiento lógico ni la metafísica. Por ello recorre en este libro el largo camino desde las nociones básicas del esoterismo hasta concluir en una “conceptualización de un esoterismo masónico que pretende ser propio y distintivo de nuestra Orden.”

Dicen y cierto es que, por el sólo hecho de vivir, los Maestros masones debemos en nuestro camino iniciático ir levantando la punta de pequeños velos que llevan a los HH.·. a su destino final, la unión con el Gran Arquitecto del Universo.

Pero no hay mejores palabras para finalizar este prólogo que las expresadas por el Resp.·. H.·. Corvalán: “Nuestra mayor satisfacción será que esta modesta obra sirva de incentivo a nuestros hermanos masones para emprender la búsqueda necesaria que permita conformar un verdadero esoterismo masónico libre de supersticiones y falsos iluminismos, guiados por un objetivo común: la fraternidad que hace posible la Unidad en la Diversidad”.

Todos los HH.·. tienen esa tarea y sienten esa necesidad, pero no todos saben señalar el camino ni sienten la necesidad fraternal de hacerlo saber y compartirlo como lo hace el Resp.·. H.·. Alfredo Corvalán. Por todo ello, en nombre de la Gran Logia de la Masonería del Uruguay, le doy nuestro reconocimiento.

Oriente de Montevideo. Año 2009 E.·. V.·.

Jorge Walter Caillabet
Venerable Gran Maestro
Gran Logia de la Masonería del Uruguay

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Información complementaria: Reseña, Índice.
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