Landmark 22 : La Igualdad de todos los masones

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Libertad Igualdad Fraternidad

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Vigésimo Segundo Landmark

La Igualdad de todos los masones

 

1.- Mackey: “La igualdad de todos los Masones es otro de los “Landmark” fundamentales de la Orden. Naturalmente que esta igualdad no contradice las diferencias jerárquicas propias de toda Institución iniciática. Un rey, un noble, un caballero recibe el respeto que merece su elevada posición social; pero la doctrina masónica implica que, como hijos de un Padre común, nos reunimos en Logia en un mismo Nivel y, así avanzamos hacia la meta prefijada que vale más que todas las riquezas. Jamás olvidemos que los honores que dispensa la Orden sólo se alcanzan por la virtud y el conocimiento”.

2.- Pike: “No es un “Landmark” de la Masonería el que todos los hombres sean iguales a los ojos de Dios, pues ello sería lo mismo que afirmar que Dios mira por igual a un salvaje australiano que al hombre más culto u bueno de linaje humano. Lo que si es un “Landmark” que en el pavimento de mosaico de la Logia todos los masones están a un mismo nivel. Y no es efectivo que estemos obligados a admitir en este nivel común a todos los hombres”. (Traducción de Phillps)

En el seno igualitario de nuestra Hermandad han compartido príncipes, científicos, empresarios y obreros, contribuyendo de este modo al crecimiento de la igualdad en todo el mundo.

En el seno igualitario de nuestra Hermandad han compartido príncipes, científicos, empresarios y obreros, contribuyendo de este modo al crecimiento de la igualdad en todo el mundo.

“No es un landmark de la Masonería el que todos los hombres sea iguales a los ojos de Dios. Es una cosa aceptada de que Dios juzga a los hombres de cierta manera, el salvaje australiano como igual en cierto modo a los más grandes y mejores de la raza. Sea ello verdad o no, no es un landmark de la Masonería. Pero es un landmark que en el campo de una Logia todos los masones permanecen a un nivel común. Pero no es verdad que estemos obligados a admitir bajo el nivel común a todos los hombres de todas las clases y razas que lo soliciten”. (Traducción de CF Betancourt para la Revista Masónica de Chile).

En su artículo, Pike había dicho previamente que en Inglaterra Aprendices y Compañeros “continúan siendo reconocidos como masones y hasta el presente los asuntos se resuelven en las Logias inglesas e Logias de Aprendices. En Estados Unidos no se les considera en absoluto como masones y los asuntos se tratan en Logias de Maestros, y nada se hace en las otras dos, sino conferir en ellas, respectivamente el primero y el segundo grado”

En su largo período a la cabeza de la Masonería Capitular en la Jurisdicción del Sur de los Estados Unidos, Albert Pike se refirió a la Gran Logia Prince Hall, formada por personas de origen afroamericano, señalando que es una Masonería tan regular como cualquier otra, y, al parecer, propició una política de segregación cordial entre masones.

3.- Wirth: Siempre se ha entendido que nadie pierde su dignidad, una vez en Logia. El gran señor sigue siendo lo que es, lo mismo que el monarca; pero, revestidos con las insignias masónicas, todos los hombres son iguales”.

4.- Cox: “Como masones no somos iguales. La única igualdad que existe es la igualdad de todos los seres en un sentido universal y en el orden espiritual, aparte de las diferencias temporales y las limitaciones propias de la materia. En este sentido es un límite”.

“Todos los seres son esencialmente uno. En este hecho subjetivo se basa la fraternidad masónica. De esta realidad estamos supuestos a volvernos gradualmente conscientes en la masonería. Que algunos reconozcan esta realidad y la practiquen no hace que ella sea exclusiva de ellos, sean quienes fueren”.

5.- Nuestra Opinión: La Francmasonería floreció en una época de desigualdades sociales abismantes. Mackey y Pike escribieron en la época de la esclavitud, antes de las guerras mundiales, y sus textos están empañados por el antisemitismo y el desprecio por la población afroamericana.

En el seno igualitario de nuestra Hermandad han compartido príncipes, científicos, empresarios y obreros, contribuyendo de este modo al crecimiento de la igualdad en todo el mundo.

Con la regularidad del compás nos aseguramos de dar un trato equitativo a todas las personas, sin discriminaciones arbitrarias. La igualdad es un gran principio de la Masonería que no se limita únicamente a los iniciados.

Personalmente he visto que en las Logias Argentinas los asuntos se resuelven en primer grado.

Respecto de las opiniones racistas del QH Pike, debemos tener presente que actuó como General en el Ejercito Confederado durante la Guerra de la Secesión.

6.- Nuestro Desarrollo sobre la igualdad

        La igualdad como base del sistema de derechos humanos y columna de nuestro templo simbólico.

         Los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.

           Los tres principios de la divisa masónica están contenidos en el artículo primero de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, configurando así una de las máximas conquistas de los ideales humanistas en el mundo real.

          Este movimiento universal en pro de los derechos humanos, es, en mi concepto, el más precioso templo que los masones – lleven o no insignias – han elevado a la virtud.

        Templo inacabado por cierto, imperfecto como toda obra humana, pero, a no dudarlo, el espejo que mejor refleja a las almas que aman la justicia.

La dignidad, aquello que nos hace iguales

         Los seres humanos, tal como las piedras que cantan en los ríos y como los astros que murmuran en el firmamento….son maravillosamente diferentes, únicos, infinitamente particulares en cada región, en cada siglo, en cada día.

         De allí que busquemos elementos comunes, como el envejecimiento, la enfermedad, la muerte…el sufrimiento.

         Por ello, la conciencia, esa lúcida aptitud para conmoverse con el mundo, es, a nuestro entender, aquello que da dignidad al ser humano.

        Y no hablo de aquella conciencia que se llena de sombras al dormir o que se disipa con la enfermedad…hablo de aquella base mínima de lucidez que permite sentir el mundo, sufrirlo o gozar las mañanas de mar y de sol.

         La inteligencia nos hace brillantes, pero no dignos…….por más razonable que sea una máquina, no merece el respeto y la consideración que debemos brindar a un ser humano o a una ballena.

         Por el contrario, un ser humanos privado de razón, enajenado o sujeto a un sueño de años…es tan digno como cualquier otro.

         Esa concepción de la dignidad me lleva a afirmar que todos los seres vivos que gozan de aquella aptitud para conmoverse con el mundo, son también dignos de respeto, porque sufren las heridas de las armas, la pérdida de los seres queridos, las inclemencias del sol y la lluvia.

        Por ello, y con mucha propiedad, puedo hablar de mi hermano perro, de mi amigo el hipocampo, de mi compañero el delfín.

         El concepto de dignidad y su importancia para definir el comienzo y el fin de la vida humana.

         Dialogar sobre aquello que nos hace dignos, sirve también para construir una opinión acerca del momento en que surge y termina la vida humana, o más precisamente, acerca del momento en que nuestro cuerpo es merecedor de respeto por parte de terceros.

         Las indagaciones sobre el momento en que se desarrolla la conciencia, en que el sujeto no nacido tiene aptitud de sufrir, es un aspecto de suma importancia para definir asuntos como la píldora del día después o el aborto.

Otras concepciones acerca de la dignidad humana.

         He hablado desde mi propio punto de vista, alimentado por el Dharma – la enseñanza del Buda – y comprendiendo que para otros la Dignidad es el correlato de la naturaleza divina del ser humano; el don de un Dios omnipotente; o, desde otra perspectiva, un paradigma progresivamente aceptado, gracias al trabajo incasable de millones de personas que impulsaron con la fuerza de sus vidas el incipiente vuelo de la humanidad en libertad y justicia.

         No discriminación y derechos inherentes a la dignidad humana

         El noble río de la igualdad, alimenta múltiples aspectos de la vida social, exige al gobernante, al legislador, al juez y, en general, a toda persona, tratar a su prójimo como a sí mismo, respetarlo como si fuera nuestro hermano más querido, haciendo el ejercicio figurado de ver nuestro rostro en su cabeza. Del mismo modo, exige la igualdad de trato, sin hacer diferencias arbitrarias, ya que todas las personas tenemos la misma dignidad.

         En otro campo, al aceptar que todos somos iguales en dignidad, el principio de que hablamos, invita a los gobernantes y a la humanidad en general, a crear las condiciones económicas, jurídicas y sociales que permitan a todo ser humano, su pleno desarrollo, para pensar y moverse con libertad, para expresarse sin restricciones, para formar una familia, para desempeñar un trabajo en buenas condiciones, para gozar de una previsión social adecuada, para habitar una vivienda decente, para acceder sin trabas a una educación, salud y justicia de calidad.

         De esta manera, la comunidad va creando un contenido concreto a la dignidad, garantizando a las personas un estatuto básico de libertades y beneficios sociales, que nos haga iguales, no en la miseria, sino que en el acceso básico a las riquezas y ventajas que el trabajo de la humanidad ha construido en este planeta azul.

Igualdad y Justicia

          A veces en las buenas primaveras cuando los colores se sublevan de belleza y la libertad se enciende impertinente…. dos o tres delfines, casi sin darse cuenta, crean un día de justicia.

          La justicia, dice Spinoza, en su Tratado Teológico Político, es la disposición constante del alma a dar a cada uno lo que le corresponde según el derecho civil.

“Lo justo se conforma a la ley y respeta la igualdad, y lo injusto contraría la ley y carece de igualdad”.

“Lo justo se conforma a la ley y respeta la igualdad, y lo injusto contraría la ley y carece de igualdad”.

           Aristóteles enseña en su Ética a Nicómaco que “lo justo se conforma a la ley y respeta la igualdad, y lo injusto contraría la ley y carece de igualdad”.

           Siguiendo a André Comte- Sponville, sostenemos que el justo, respetando la ley, busca la igualdad. Asume toda relación con el otro desde una perspectiva de fraternidad. El justo jamás esconde información en un contrato, jamás busca un lucro excesivo, el lujo vanal o el derroche, puesto que ¿quién puede disfrutar, con justicia, de lo superficial cuando otros miles mueren por falta de lo necesario?”.

          Alcanzar la virtud de la justicia, es un difícil desafío, que sólo de vez en cuando se alcanza.

          Robert Antelme recuerda el ejemplo de Jacques, estudiante de medicina, prisionero en un campo de concentración nazi :  “Si encontráramos un SS y le mostráramos a Jacques, podríamos decirle: Míralo, fabricaste a este hombre podrido, amarillento, algo semejante a lo que tú crees que es por naturaleza – un guiñapo, un desperdicio -, triunfaste. Pues bien, te vamos a decir lo siguiente, que debería dejarte tieso si el error pudiera matar: le permitiste convertirse en el hombre más acabado, más seguro de sus capacidades, de los recursos de su conciencia y del alcance de sus actos, en el más fuerte de todos…con Jacques no ganaste jamás. Querías que robara: no robó. Querías que le lamiera el culo a los Kapos para comer: no lo hizo. Querías que se riera cuando un meister mataba a palos a un amigo: no se rió”.

Igualdad y Equidad.

        La justicia busca la igualdad con sujeción al derecho, pero la equidad antepone la igualdad al ius.

        Lo equitativo, decía Aristóteles, “es lo justo, considerado con independencia a la ley escrita…es una corrección de la justicia legal”.

        Para el fundador de la Academia, la equidad es la más perfecta de las virtudes, “pues ni la estrella vespertina ni el lucero matinal son tan admirables”.

        André Comte Sponville dice que para alcanzar un juicio equitativo debemos superar el odio y la cólera. Añade que la equidad no existe sin inteligencia, prudencia, coraje, fidelidad, generosidad, tolerancia…conteniendo así la equidad a todas las otras virtudes.

          Si queremos que nuestros hermanos nos reconozcan como obreros de templos de virtud, debemos en realidad dirigir nuestros pasos por la regularidad del compás y utilizar el nivel para asegurar que las discriminaciones no pongan en riesgo la armonía. Masonería, tensión entre equidad, tradición y el bien de la orden

          La igualdad es base fundamental de la equidad y, por ende, de toda acción éticamente correcta, pues la valentía, el coraje, la fidelidad…que carecen de equidad y se aplican a un fin egoísta o discriminador son sólo virtudes en apariencia.

            Por ello, la fidelidad a nuestra tradición, en la medida que discrimina a mujeres y homosexuales, deja de ser una virtud y es sólo una máscara, una apariencia de virtud, pues implica atropellar al inocente para conservar una simple costumbre.

         Invocando a la Constitución de la Gran Logia de Chile, afirmo que la Masonería es una institución esencialmente ética, que debe anteponer la búsqueda de la virtud a sus propios ritos y tradiciones.

         Los Masones debemos ocuparnos de la justicia o tendremos que resignarnos utilizar el compás sólo de adorno, transformándonos en una caricatura de iniciados…que han olvidado el sentido de la igualdad y de la virtud.

        Dirán que todas estas transformaciones causarán trastornos y problemas…tal vez. ¿Dónde se ha visto que la justicia sea fácil o ventajosa?. Beneficia sólo a quien la recibe, y tanto mejor para él. Pero sólo es virtud en quien la practica o aplica.

         ¿Debemos entonces renunciar a nuestro interés de proteger a la orden de estos trastornos?. No.

        Pero hay que someterse a la justicia, y no a la inversa. ¿Y si no la hacemos?. Entonces, contentémonos con el colorido de nuestras insignias y no intentemos además, ser masones.

One thought on “Landmark 22 : La Igualdad de todos los masones

  • Quisiera congratular vuestra iniciativa de publicar estas paginas para iluminacion de la hermandad.
    Soy M.:M.: pues mis HH.: me reconocen como tal. Desde aqui y ahora, Latinoamerica y siglo XXI, no lo haria con Pike. Si bien es cierto que en los origenes, la mas.: especulativa se establecio sobre landmarks que negaban la admision a “estupidos ateos” en sus filas estableciendo exclusiones por creencia, este caballero manifiesta ser tan racista que cuesta creer su pertenencia a la orden. A pesar de mi opinion, hay un Areopago (creo que una R.:L.: tambien) en Buenos Aires que lleva su nombre.
    Con respecto a la resolucion de asuntos, hay aquellos que se resuelven en 1er. grado (votacion ingresos, planchas pase y quite, eleccion de autoridades del taller, etc), mientras que otros lo son en C.: del M.: (capitas, ascensos y bajas, sanciones, mandatos ante la Asamblea de la G.: L.:, etc.)
    Por otra parte, me parecio muy interesante la plancha sobre equidad y gustaria, de ser posible, conocer su autor.
    Me despido con un TAF.

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