FRANKLIN D. ROOSEVELT, CUBA Y LA MASONERÍA

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FRANKLIN D. ROOSEVELT, CUBA Y LA MASONERÍA

Gustavo E. Pardo Valdés

 

Fuente: http://www.desdecuba.com/

Versión corregida, resumida y editada por www.gadu.org

 

Actividad masónica del autor: Maestro de la Respetable y Benemérita Logia “de Relaciones Públicas de la Gran Logia. Académico de número de la sección de Habana”. Padre espiritual de esta Logia y representante ante la alta cámara de la misma. Secretario y Presidente de la Comisión Permanente de Biblioteca de la Gran Logia de Cuba. Presidente de la Comisión Permanente simbolismo de la Academia Cubana de Altos Estudios Masónicos desde 1997. Presidente de la Sección de Simbolismo de la Academia Cubana de Altos Estudios Masónicos desde 1999. Presidente de la Academia Cubana de Altos Estudios Masónicos. Pasado Sabio Maestro del Soberano Capítulo Rosacruz “Galileo 81”.  Soberano Gran Inspector General Suprenumerio del Supremo Consejo del Grado 33 para la República de Cuba del Rito Escocés Antiguo y Aceptado. Presidente de la Comisión Nacional de Docencia Masónica del Supremo Consejo. Miembro Activo de la Alta cámara del Rito del Supremo Consejo del Grado 33 para la República de Cuba del R.E.A. y A· Ex Gran Canciller Secretario General del Supremo Consejo del Grado 33 para la República de Cuba del R.E.A. y A.

 

INTRODUCCIÓN 

       Muy variadas fueron las facetas de la vida de nuestro hermano Roosevelt que podrían abordarse con la profundidad y variedad que requiere un trabajo destinado a estudiar, al menos parcialmente, una vida y obra tan rica y matizada de hechos y contrastes que le distinguieron como lo que realmente fue: un hombre y un masón excepcional.

Franklin D. Roosevelt.

Franklin D. Roosevelt.

       A continuación me propongo ofrecer en una síntesis muy apretada la multifacética vida profana de nuestro hermano Roosevelt, particularmente aquellos hechos que lo distinguieron como el hombre que sobresalía de forma destacada del marco en que se movían y actuaban la generalidad de quienes convivieron con él en una época difícil pero indudablemente gloriosa para toda la nación norteamericana. 

      Franklin D. Roosevelt ve la primera luz el día 30 de enero de 1882, en Hyde Park, estado de Nueva York, en el seno de una familia acomodada. Sus padres fueron John y Sara Delano Roosevelt. No debo dejar de mencionar que él era sobrino de otro masón prominente, aunque con características y pensamiento político muy diferente, el hermano Theodore Roosevelt que, como sabemos, había tenido una participación destacada en la Guerra Hispano-Cubana-Americana y fue el presidente número 26 de los Estados Unidos de América, entre los años 1901 al 1909. 

     De pequeño era algo introvertido, lo que incidía en sus relaciones sociales con sus compañeros de escuela, entre los cuales no contaba con muchos amigos, no obstante puede decirse que entre sus profesores y demás funcionarios de la escuela a la que él asistía era muy apreciado y querido, fundamentalmente por su carácter disciplinado y serio. Roosevelt se graduó en la Universidad de Harvard en 1904 y posteriormente terminó sus estudios de Derecho Civil en la Universidad de Columbia en 1907. 

      Sus primeros pasos en la vida política se ven coronados por el éxito en 1910, al ser electo para ocupar un asiento en el Senado del Estado de New York. En realidad, fue el inicio de una carrera política ascendente que habría de conducirle a los primeros planos del escenario político mundial. En 1913 el presidente Wilson designa a este joven talentoso para ocupar un cargo de importancia capital en su gabinete de trabajo al nombrarlo Secretario de Marina, cargo que implicaba una tremenda responsabilidad si tenemos en cuenta que en esos instantes la gran nación norteamericana se estaba consolidando como gran potencia naval, y habría, unos años más tarde, de enfrentar el poderío naval de las Potencia del  Eje Berlín-Roma-Tokio. Roosevelt ocupo este cargo hasta el final de la Segunda Guerra Mundial. 

     En el año 1920 es designado por el presidente Wilson, que aspiraba a la reelección, para ser su compañero de fórmula como Vice Presidente por el Partido Demócrata, no obstante esta fórmula electoral resultó derrotada por la combinación Warren G. Harding-Calvin Coolidge. 

Roosevelt en 1884.

Roosevelt en 1884.

    Roosevelt se retira del escenario político norteamericano, ejerciendo como abogado independiente en Nueva York, pasando posteriormente a ser Vice Presidente de la Fidelity and Deposit Co. of Maryland entre los años l921 a l928. Es precisamente en este periodo, en 1921, que el GADU somete a prueba la voluntad y el carácter de este hombre excepcional: la poliomielitis infantil deja en él una huella que le acompañará por el resto de su vida. No obstante, Roosevelt nació para luchar y vencer, por eso se sobrepone a las limitaciones físicas que deja en él esta cruel enfermedad, y sigue adelante, porque nuestro hermano Roosevelt es de los hombres que se crecen en la desgracia y resurgen a la vida con más fuerza y energía, con más deseos de cumplir la misión que él mismo se había trazado.

     Tal vez la más notable de las transformaciones que la poliomielitis deja en Roosevelt no se aprecia en el mundo material, sino en el cambio que ocurre en su carácter. Ahora es más reflexivo, más analítico y cuidadoso antes decidirse a la acción. Ya nuestro hermano se encuentra mucho mejor capacitado para comprender la real situación por la que atraviesa su país y las causas que lo han llevado hasta ese punto. No es por casualidad que desde su toma de posesión Roosevelt anuncia su política del New Deal o Nuevo Trato. 

     En 1929, vuelve a la actividad política y resulta electo para ocupar el cargo de Gobernador del Estado de Nueva York, posición esta que le sirve de preparación para lo que sería su destino final: presidir la nación norteamericana.

BREVES APUNTES SOBRE LA VIDA MASÓNICA DE FRANKLIN D. ROOSEVELT

       Es conocida la relevante participación de los masones  en la fundación de la nación norteamericana, así como en dotar a esta de documentos de trascendencia vital para el futuro desarrollo de este país, tales como la Declaración de Independencia, cuyo artífice principal fue nuestro hermano Thomas Jefferson, la Constitución de cuyos 35 firmantes se reconocen al menos 20 como miembros de la Fraternidad Masónica, y que, por otra parte, de los 43 presidentes que han servido a la Nación, al menos 14 de ellos fueron masones, no resulta extraño que la filosofía y el pensamiento doctrinal de nuestra Institución haya sido aplicada, de forma más o menos velada para quienes la desconocen, en la política de los Estados Unidos de América, porque la Masonería tiene como fin inculcar en sus miembros los principios de justicia, equidad, amor, benevolencia y tolerancia, entre otros valores fundamentales, que sirvan a estos como normas de acción, tanto para sus vidas privadas como públicas. Por ello no debe extrañarnos que Franklin D. Roosevelt hubiese abrazado los nobles y sublimes ideales de la Francmasonería. A este respecto podemos señalar algunos datos de la vida masónica de nuestro hermano Roosevelt.  Su iniciación en la Orden de la Escuadra y el Compás ocurrió el 28 de noviembre de 1911, en la Respetable Logia “Holland Lodge #8”, del Oriente de Hyde Park, en el Estado de Nueva York. 

Franklin y su esposa Eleanor con sus dos hijos mayores (Anna Eleanor y James).

Franklin y su esposa Eleanor con sus dos hijos mayores (Anna Eleanor y James).

       El 28 de febrero de 1929 es iniciado en los Grados Superiores de la Masonería o Grados Filosóficos, también conocidos como Grados Escoceses, llegando a ostentar el grado 32 del Rito Escocés.  Fue miembro del Cypress Shrine Temple en Albany, New York. Además fue Representante de la Gran Logia de Georgia en 1930, y en l934 fue nombrado como el primer Gran Maestro Honorario de la Orden Internacional De Molay.  

      Creo un deber hacer notar que nuestro hermano Roosevelt sintió verdadera devoción por la Institución Masónica,  y para dejar mejor constancia de ello deseo relatar un hecho que he tomado del discurso pronunciado por el Ilustre Hermano Ricardo Mestre Llano, pasado Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo del Grado 33 para la República de Cuba del R. E. A. y A., el día 4 de julio de l947 en la Muy Respetable Gran Logia de Cuba, señalando que: ”Franklin Delano Roosevelt momentos después de haber tomado posesión como Presidente de los Estados Unidos, con el traje que utilizo en tal ceremonia, concurrió a la exaltación de su hijo como Maestro Masón en la Respetable Logia “Architec Lodge # 519”. En realidad a este taller masónico pertenecieron ambos hijos de Roosevelt, James y Franklin Jr.

       Nuestro hermano Roosevelt fue atacado por su militancia masónica en la prensa   nazi-fascista de Hitler y la del Japón, durante la II Guerra Mundial. 

FRANKLIN D. ROOSEVELT Y CUBA

       En cuanto a Cuba, debemos recordar ciertos aspectos de la Nueva Política del New Deal, que para nuestra nación fueron trascendentales, tales como el Tratado de Reciprocidad Comercial entre ambos países, que garantizaba a Cuba la venta en el mercado norteamericano de una cantidad de azúcar regulada mediante un sistema de cuotas, a un precio superior al que regía en el Mercado Mundial para este producto. Por otra parte, es de destacar que fue bajo la gestión de gobierno del presidente Roosevelt que, en el año 1934, es derogada la Enmienda Platt.

      Creo conveniente detenerme en este aspecto para referirme al artículo publicado en el periódico Información de La Habana el 13 de julio de 1934, por nuestro VH Cosme de la Torriente, que fuera Segundo Gran Vigilante de la Gran Logia de la Isla de Cuba en el periodo l898 al l899, y que se refería a este hecho expresando: “Y poco después, cuando en pleno caos cubano el propio embajador (Sumner Wells) hizo en noviembre de 1933 una visita al presidente Roosevelt, este anuncio el propósito de llegar a la derogación de la Enmienda tan pronto como en Cuba se constituyera un gobierno provisional que diera pruebas evidentes de ser estable”.  

     Efectivamente, como ya hemos visto, nuestro hermano Roosevelt estaba convencido de la inutilidad práctica de este apéndice que fue añadido a la Carta Constitucional de 1901, y, llegado el momento, hizo todo lo posible por viabilizar su derogación. Éste, y muchos otros signos de la simpatía que Roosevelt dispensaba hacia nuestro país, hicieron que el Consejo Nacional de la Asociaciones de Veteranos de la Independencia de Cuba y  el de los Hijos de Veteranos acordasen develar un cuadro, pintado al óleo por el prestigioso artista del pincel Esteban Valderrama, que estaría expuesto en el salón de esta asociación, junto al de Teodoro Roosevelt. A este respecto expresa nuestro hermano Cosme de la Torriente en la velada efectuada en la noche del 12 de agosto de l938, en el Centro de Veteranos de La Habana: “Junto a la de Teodoro Roosevelt, en lo sucesivo vamos a contemplar aquí la esfinge de su pariente Franklin D. Roosevelt. Franklin D. Roosevelt ha dado soberbio remate a la obra en que Teodoro Roosevelt fue uno de los primeros grandes artífices; y digo soberbio remate, porque nadie podrá negar que el Presidente de los Estados Unidos que negoció el  convenio abrogando el Tratado Permanente, aboliendo la Enmienda Platt, es hombre al que debemos también considerar un grande artífice de nuestra independencia, ya que permitió hacer desaparecer para siempre del campo del Derecho Internacional, uno de los tratados que ha dado lugar a más enconadas discusiones y a más erróneas interpretaciones, y todas ellas en perjuicio de la República de Cuba y de los Estados Unidos de América”. 

      Como ha podido apreciarse nuestro hermano Roosevelt era reconocido como un verdadero amigo de Cuba y de los cubanos, por ello no resulta extraño que  el Senado de la República de Cuba acordase otorgar a este estadista visionario, el título de Ciudadano Eminente de América, en la sesión que este cuerpo legislativo protagonizó el 21 de marzo de 1939.

FRANKLIN DELANO ROOSEVELT Y LA MASONERÍA DE CUBA

      La Masonería de Cuba sintió, y aún siente, un profundo sentimiento en el que se entrelazan el respeto, la gratitud y la admiración hacia el hermano que supo interpretar de forma correcta el signo que marcaba el tiempo en que vivió.  

Sello postal de Roosvelt en Cuba (1947).

Sello postal de Roosvelt en Cuba (1947).

      En la Sesión Anual de la Alta Cámara Masónica, efectuada en marzo de 1942, en el asunto marcado con el número 33, es presentada la Moción de la Respetable Logia Bartolomé Masó, del Oriente de La Habana,  y que textualmente  dice Bartolomé Masó sobre el título de Masón Benemérito para el  Venerable Hermano Franklin Delano Roosevelt. Este acuerdo fue promulgado en la Relación de Acuerdos de esta sesión en el punto 31 y decía: “DECLARAR MASÓN BENEMÉRITO AL VH FRANKLIN DELANO ROOSEVELT, Presidente de los Estados Unidos de Norte América, acreditado por un pergamino, que le será entregado por una representación de esta Gran Logia, si fuera posible, o por la Autoridad Masónica reglamentaria, siendo honorífica la Comisión o encargo mencionado”.  Es de destacar que el título de Benemérito es la más alta distinción que la Masonería de Cuba dispensa a los masones, siendo este de carácter excepcional, ya que ningún masón extranjero lo había obtenido nunca antes, ni lo ha obtenido hasta el momento. 

      Debo señalar que en esta misma sesión antes mencionada, la RL Compañeros del Silencio, del Oriente de La Habana, propone otra moción para que se le otorgue el Premio al Mérito al VH Franklin D. Roosevelt, no obstante esta propuesta es devuelta a la Logia para que acredite si se cumple con los requisitos específicos de este nombramiento. 

      En la sesión Anual de 1943, se acuerda pasar cablegrama al VH Franklin D. Roosevelt y al Primer Ministro inglés VH Winston Churchill interesando que realicen gestiones a favor de los masones prisioneros en Norte de África. En la Sesión Anual del 26 de marzo de 1944, en su Acuerdo #24, dice “Remitir a la Esposa del Presidente de los Estados Unidos, VH Franklin Delano Roosevelt testimonio de respetuoso saludo de esta Gran Logia por motivo de su estancia en el Territorio Nacional”

     En la Sesión Anual del 23 de marzo de 1947, en el Acuerdo #40, se refiere lo siguiente: “AUTORIZACIÓN PARA FIJAR PLACA A ROOSEVELT EN EL EDIFICIO  DE LA GRAN LOGIA”. “El Gran Secretario lee la solicitud que hace la Comisión organizadora del Homenaje Nacional Masónico a la memoria del VH Franklin Delano Roosevelt, integrada por los Maestros de las Logias “Amor Fraternal”, “San Andrés”, “Hijos de la Viuda”, “Fe Masónica” y “Silencio” de que por la Alta Cámara se autorice la colocación de una placa de bronce en el frente del Edificio de la Gran Logia, en el espacio de pared comprendido entre las puertas de la Biblioteca y el de la Sala de Recibo, así como el apoyo y compenetración de la misma, en acto de tan singular trascendencia”. “Sin discusión, es aprobada por la Alta Cámara la anterior solicitud”. 

      En la página 348 del Anuario de la Gran Logia de Cuba de los años 1947 al 1948, se puede leer “OFRECIMIENTO PARA EL HOMENAJE A ROOSEVELT”. “EL VH Manuel Maza Escudero, Representante Suplente de la RL “Perseverancia”, de Cárdenas, ofrece la Banda de Música que auspicia y sostiene su logia, para el “Homenaje a Roosevelt”. El hermano La Calle le da las gracias por el ofrecimiento”. 

     En marzo de 1948 fue publicado un folleto donde se recogía la memoria de estos acontecimientos, y en cuya presentación refiere que “Este folleto, contentivo del acto organizado en homenaje y tributo a la memoria del V Hno. Franklin Delano Roosevelt Gr. 32, el día 4 de Julio de 1947, y en el exterior del edificio de la Gran Logia de Cuba de A.L. y A.M., no lleva otro objeto que dar a conocer ampliamente los detalles de dicho acto homenaje, que organizaron en nombre de todas las  Logias Simbólicas y Cuerpos Filosóficos de la República de Cuba, por las Logias AMOR FRATERNAL, SAN ANDRES, HIJOS DE LA VIUDA, FE MASONICA Y SILENCIO, culmino en un bello exponente de cultura y civismo patrio”.                                                                

    En este folleto se refiere las diversas reuniones que fueron necesarias para organizar el acto, así como todo lo ocurrido en el transcurso del mismo, y en el que hicieron uso de la palabra oradores de la talla de los VVHH Jorge A. Castellanos, Venerable Maestro de la RL San Andrés y Presidente del Comité Gestor de este Acto; Ricardo Mestre Llano, que tuvo a su cargo el discurso a nombre del Supremo Consejo del Grado 33 para la República de Cuba; el VH Fernando Ortiz, Maestro Masón de la RL “Unión Latina”, que hizo el discurso central del Acto; y EL IH Venancio Méndez Lasarte, Muy Respetable Gran Maestro de la Gran Logia de Cuba en esa época. 

      En este acto estuvieron presentes, además, el Secretario de la Embajada de los Estados Unidos de América Mr. Presott Childs, y  el Comandante VH Salvador Menéndez Villoch, Ministro de Defensa, que firmaron el Acta en Pergamino contentiva de la Ceremonia celebrada, junto a todos los miembros del Ejecutivo de la Muy Respetable Gran Logia de Cuba, la representación del Supremo Consejo del Grado 33, y demás autoridades masónicas y profanas presentes en el mismo.  

      La nación norteamericana y el resto del mundo han de agradecer a este hombre excepcional, ciudadano ejemplar, político de altos quilates y digno masón, por haber restituido al pueblo norteamericano su confianza en sus propios valores, lo que incidió de  forma extraordinaria en el ulterior desempeño que este gran pueblo ha tenido en la historia reciente de la humanidad. 

 

 

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