Desaguliers: capellán, científico y masón

A L.·. G.·. D.·. G.·. A.·. D.·. U.·.
Libertad Igualdad Fraternidad

escuadra-y-compas-mason

Desaguliers: capellán, científico y masón

 Fuente: http://www.diariomasonico.com/. Versión editada y corregida, para gadu.org

          Su vida pública estuvo dedicarla a sus tres grande pasiones: el sacerdocio como pastor anglicano, su trabajo y estudios como ingeniero hidráulico y su amor por la masonería.

          Juan Teófilo Desaguliers, hijo de hugonotes franceses, nació en La Rochelle, el 12 de marzo de 1683. En 1694 huyó con sus padres a Inglaterra, para escapar de la represión religiosa que significada la revocación del “Edicto de Nantes”, que daba plena libertad de religión.

Juan Teófilo Desaguliers

Juan Teófilo Desaguliers (1683 – 1749)

        Cursó sus primeros estudios en la Iglesia Cristiana de Oxford. Debido a sus características como estudiante, el Dr. Jhon Keill lo tomó como discípulo. Se destacó en sus estudios de filosofía experimental.

       Por su capacidad, con 31 años fue elegido miembro de la Real Sociedad. Cuatro años más tarde completó sus grados de bachiller y Doctor en Leyes. Desde un principio se destacó por introducir la lectura de conferencias que se hicieron muy populares en toda Europa.

       Entre 1728 y 1730 viajó por los Países Bajos, dando sus habituales conferencias. Por sus dotes, fue muy popular entre los científicos y entre la clase aristocrática. Así se ganó el favor y la estima de muchos personajes de la sociedad londinense, como los miembros de la familia real Jorge I y Jorge II, que se contaban entre sus oyentes habituales.

       En 1712 se casó con Juana Pudsey, hija de William Pudsey, cerca de Oxford. De esta unión nacieron cuatro niños y tres niñas, de los cuales sólo sobrevivieron dos niños: Juan Teófilo, que fue clérigo protestante igual que su padre; y Thomas, que optó por la carrera militar.

Como científico

        Juan Teófilo Desaguliers se destacó como conferencista aventajado y por la publicación de una muy novedosa obra en dos volúmenes, titulada Curso de filosofía experimental. El primer volumen fue publicado en 1734 y el segundo, diez años después.

       Se le atribuyen interesantes estudios sobre física y electrotecnia. También introdujo una mejora en la máquina de vapor, adicionándole una necesaria válvula de seguridad. También hizo estudios y diseños para las calderas de calefacción de vapor, que le daban más seguridad. Se le atribuye, además, haber inventado el Planetario. Por todos estos méritos se ganó la confianza y la estima como colaborador de Sir Isaac Newton, a quien ayudó en varios estudios. Recibió la medalla Copley, de la Real Sociedad en 1734, 1736 y en 1741, por sus descubrimientos de las propiedades de la electricidad.

Como masón

        No se sabe cuándo se inició como masón, pero sí han quedado para la posteridad sus trabajos y aportes a la naciente organización masónica de 1717. Es posible que pudiera haberse iniciado antes de 1717, pero lógicamente no estuvo presente en aquella histórica tenida del 24 de junio; pues sino, piensan algunos historiadores, hubiera sido el primer Gran Maestro.

        Sus aportes son incontables y trascendentales,  todavía hoy se aplican. En cuanto a los incipientes rituales de aquella época, de dice que introdujo algunos como “los brindis” y “los banquetes” luego de la tenida, así como algunos aportes de tipo litúrgicos. Se afirma que mantuvo contactos con algunos rabinos polacos por su interés en la Cábala Práctica, que luego llegaría a los rituales actuales. El mito masónico de Hiram Abif y la alegoría masónica del Templo de Salomón llevan su sello.

Curso de filosofía experimental, segundo tomo, 1744.

Curso de filosofía experimental, segundo tomo, 1744

        Creó el primer Fondo de Ayuda Mutua. Hizo importantes contribuciones en cuanto a la estructura de la reorganizada Masonería que exportó de la Real Sociedad. Viendo los ataques que desde el principio recibía la Masonería y buscando más prestigio para ésta, trató de generar la entrada en ella de la aristocracia londinense, atrayendo a los Duque de Montagu y De Warton, que tan buena imagen dejarían posteriormente. También introdujo al Duque Francisco Esteban de Lorena, en la Haya, y al primer miembro de la familia real, Federico Príncipe de Gales, y otros aristócratas. Además contribuyó a los primeros estudios de la Orden, con su apoyo a Anderson en el preámbulo de las Constituciones, escritas en 1723 y su revisión en 1738.

        Fue miembro prestigioso de algunas de las primeras logias de Londres. En 1719 fue sucesor de G. Payne, con quien había redactado las primeras 39 reglas de la masonería, como Gran Maestro. Su trabajo fue tan amplio y fecundo, que en los años 1720, 21 y 22 fue Gran Maestro Honorario: una especie de guía y consejero para aquellos primeros masones. Su labor no sólo se circunscribió a Inglaterra, viajó además por varios países y a Escocia llevó también algunas de las nuevas ideas que se iban llevando a cabo en la Gran Logia de Londres.

        Fue un hombre muy prolífico y su trabajo científico y masónico es motivo de interés en la actualidad. Nunca fue ni pretendió ser uno de esos masones de butaca que pasan por la Orden sin que ésta pase por ellos. Todo este arduo trabajo en bien de la sociedad que le tocó vivir es más meritorio si mencionamos que era un hombre enfermo, pues padecía constantes y terribles dolores a causa de la gota.

       Murió el 29 de febrero de 1744. Hacía dos años que la salud no le permitía ir a logia. Muchos hermanos le dieron el último adiós.

       Fue, sino el que más, uno de los masones más trabajadores de su tiempo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *