Aportes para la transformación de la Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones

A L.·. G.·. D.·. G.·. A.·. D.·. U.·.
Libertad Igualdad Fraternidad

escuadra-y-compas-mason

Aportes para la transformación de la Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones*

Ángel Jorge Clavero

 

       A mediados de 2008, recién instalados al frente de la Orden, diagnosticamos que uno de los problemas centrales que debía afrontar la nueva administración era la ausencia de crecimiento. La Masonería Argentina estaba encerrada en sus templos, no se expresaba en el ámbito de la sociedad profana.

La Masonería Argentina estaba encerrada en sus templos, no se expresaba en el ámbito de la sociedad profana.

La Masonería Argentina estaba encerrada en sus templos, no se expresaba en el ámbito de la sociedad profana.

Hacia una Masonería de respeto a los valores

        Las raíces de la Masonería se entrelazan con la idea de libertad  y con el impulso constructivo del hombre que forma parte de su esencia.

        Con su peculiar carácter de escuela iniciática, la Masonería se incorpora al ser humano como un sentimiento, pasa por un proceso intelectual que deriva en su razonamiento. La base es nuestra actitud proactiva hacia una meta, el ejercicio del trabajo con responsabilidad y compromiso.

        La fraternidad, nuestra tradicional argamasa, es un concepto que se declama con frecuencia y se practica con menos vigor. Se trataba, entonces, de volver a extender y desarrollar nuestros vínculos fraternales, practicar nuestros valores esenciales de libertad, tolerancia, fraternidad, trascendencia, discreción y secreto.

Libertad, para pensar sin sometimiento a dogma alguno.
Tolerancia, que nos permite el diálogo entre pares.
Fraternidad, como componente afectivo grupal que nos lleva a convivir,  suaviza los ímpetus, modera los caracteres.
Trascendencia, que nos valoriza para continuar la tarea.
Discreción, vital ejercicio de la sensatez para formar juicio y tacto para obrar.
Secreto, como respeto a la intimidad.

       Próximos a cumplir trescientos años, están destinados a instaurar la matriz que dé sentido y perspectiva a nuestro accionar masónico puertas adentro de la Institución y en su relación con la sociedad. La tarea consiste en difundir el modo de filosofar propio de la Masonería, con el cual los iniciados contamos con una técnica para pensar en el camino a ser hombres libres.

       El método masónico es la relación personal entre los hermanos y la reflexión y especulación moral e intelectual. La cadena masónica de tres siglos enseña que los hermanos más antiguos transmitimos el modelo a los noveles y así sucesivamente.

       Otro elemento esencial es la reivindicación de la logia como ámbito adonde acudimos a mejorar y acrecentar nuestra personalidad masónica, es un lugar central del afincamiento doctrinal. En el templo confluyen las interioridades y el sentimiento de pertenencia se hace solidario. El ritual nos conduce y ordena, la masonería se hace, se concreta, en el intercambio personal y grupal, en la logia y en el ágape fraterno.

       Con el respeto a los valores que nos distinguen como masones, recorremos el camino de la construcción, que es el espíritu de la Masonería.

Masones, a las cosas

       Los conceptos precedentes se incluyeron como primera fundamentación de nuestra propuesta. Se trataba de poner en vigencia los valores éticos que constituyen la piedra angular del modelo filosófico masónico. También expresamos la convicción de que el Gran Maestre debía poner todo su tiempo a disposición de su tarea, un GM de tiempo completo.Logo_granlogia_argentina

       La construcción se organizó en dos partes, intramuros y hacia afuera, con características distintas e innovadoras. En el aspecto interno nos propusimos poner énfasis en que la finalidad esencial de la Orden es el perfeccionamiento moral y espiritual de cada uno, como guía primordial de los trabajos del taller.

       Al mismo tiempo, reivindicamos el Ritual y el Simbolismo en sus roles irreemplazables como herramientas de aprendizaje. Tratamos de impulsar el estudio, la recuperación y restauración en tanto conocer, practicar y difundir  nuestro sistema simbólico.

       En idéntico sentido, instamos a revalorizar la interpretación y contenido de los símbolos y, también, los principios de la Orden para ajustarlos a la realidad, expectativas y necesidades de la sociedad actual.  Era necesario destacar y reiterar nuestra adhesión inmutable a los principios de libertad de conciencia, libertad de cultos, oposición a los dogmas de cualquier naturaleza y especie, y el apoyo irrestricto al libre pensamiento y al laicismo en materia educativa. Además, subrayamos la diferencia insalvable que separa a nuestra Institución de otras pretendidamente similares, separadas por el abismo de la confesionalidad y/o el dogmatismo.

En materia organizativa, nos propusimos:

1) Propiciar el levantamiento de columnas donde existieron logias  abatidas y fomentar la creación de triángulos o logias en localidades donde no existían.

2) Enfatizar el contacto del Gran Maestre y los integrantes del Consejo de la Orden en forma personal y por comunicaciones con las logias del interior del país;

3) Organizar tenidas de instrucción general para todas las logias en los tres grados a través de los Grandes Vigilantes.

4) Establecer a través de la Gran Secretaría el contacto y difusión hacia y desde los hermanos y hacia la sociedad. Los valores y principios que sustentamos accedieron a las herramientas de internet y a las sucesivas novedades tecnológicas en materia de comunicación.

5) En ese aspecto, la creación de la Biblioteca Masónica Virtual abrió el espacio donde todas las logias envían las planchas leídas y quedan a disposición de otros hermanos y otras logias.

       El cambio y la innovación constituyeron la política hacia la sociedad profana.

Adoptamos las siguientes medidas:

        Apertura a la prensa. La Secretaría del rubro desarrolló una intensa tarea de relacionamiento con los medios y los periodistas para hacerles saber que la Masonería Argentina estaba viva y vigente, que su sede podía ser visitada, que su Gran Maestre estaba dispuesto a responder todo tipo de consultas. Circularon ciento cincuenta biografía breves de masones con relevancia histórica y comunicados en los que la Institución expresó sus opiniones de carácter unitivo y por afuera de las naturales fracciones de la sociedad.

Detalle del Gran Templo de la Masonería Argentina.

En conmemoración de los 275 años de la creación de la Masonería Alemana, la Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones ofreció un concierto con entrada libre, a cargo de la Orquesta Sibelius junto a cantantes invitados (3 Noviembre 2012)

        A partir de esa propuesta, la Masonería se instaló como fuente periodística confiable y comenzaron a sucederse las entrevistas solicitadas por medios gráficos, agencia de noticias, radios y canales de TV. La interacción entre esta política y el rediseño de la página web, con inclusión de un formulario de contacto, abrió el cauce para más de un centenar de pedidos mensuales de ingreso que son canalizados a las logias para la realización de los aplomos e Iniciación.

Las puertas también se abrieron con:

  1. Creación del Observatorio de la Ciudadanía, donde mujeres y varones, masones y no masones, se ocupan con preferencia de la temática política, económica, social y medioambiental.
  2. Formación de las Cátedras de Libre Pensamiento en las Universidades Nacionales, tras la gestión de acuerdos que colocan la Masonería como tema de extensión. En el caso de la Universidad Nacional del Litoral, el contenido masónico se imparte como asignatura optativa en diferentes carreras.
  3. Creación del Instituto Laico de Estudios Contemporáneos (ILEC), cuyas sedes en la Ciudad de Buenos Aires y capitales de provincia también permiten la confluencia de mujeres y varones, masones y no masones, para el tratamiento específico de esa temática y su relación con la educación.

       La presencia del Gran Maestre en los actos públicos durante los dos períodos anteriores y en que se desarrolla actualmente otorgó transparencia a la Institución y permitió, inclusive, la organización de Tenidas Blancas con gran concurrencia de público. Se presentaron actos culturales: conferencias, muestras de teatro, conciertos de música sinfónica y popular, exhibición de videos de óperas reconocidas, entre otras “La flauta mágica” (Mozart). En simultáneo se gestionó con éxito la incorporación de la sede histórica de la Masonería Argentina (1872) a “La noche de los museos”, que atrajo un caudal de diez mil visitantes en cada una de las tres oportunidades cumplidas hasta el presente.

       Transcurridos esos seis años y durante la gestión actual, la palabra de la Masonería es esperada y bien acogida por la sociedad. Se ha cumplido el tránsito del secretismo a la discreción en tiempos de la revolución científica y tecnológica, que provee de herramientas como Internet y la telefonía celular. Son las que abren las puertas, transforman la realidad y la colocan en una posición que obliga a cambiar y transformarse.

Saldo

Con las políticas y medidas adoptadas desde 2008 y durante dos períodos:

  1. De 109  logias pasamos a tener 220 logias al final del mandato.
  2. De alrededor de 1.900 hermanos llegamos a 5.000  en seis años.
  3. En 14 provincias no había presencia masónica, hoy tenemos logias en todas las capitales de provincia y otras ciudades grandes y medianas.
  4. En 2008 la edad para ingresar era 21 años, hoy es de 18 años.
  5. Con la apertura hacia las universidades bajamos el promedio de edad de la membresía, que en 2008 era de 59 años y descendió a 38 años.
  6. Hoy existen logias cuyo edad promedio es 30 a 32 años.

      La Masonería Argentina, laica, hija de la modernidad, propugna la libertad absoluta de conciencia, el libre albedrío de las ideas. La Humanidad vive un intenso proceso de cambio, la ciencia extiende los límites de la vida, las distancias se acortan pulsando una tecla. Somos conscientes de estos fenómenos, son los que nos llevarán a nuevos puertos o serán el remolino en el que nos extinguiremos casi sin darnos cuenta.

 

* Agradezco al hermano Alfredo Roque Corvalán, ilustre masón y querido amigo de la República Oriental del Uruguay, su generoso pedido para que describiera los cambios e instrumentos utilizados en la transformación de la Gran Logia de la Argentina, entre 2008 y 2014, durante mi gestión como Gran Maestre.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *