La Regularidad Masónica y las Tres Grandes Luces de la Masonería

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La Regularidad Masónica y las Tres Grandes Luces de la Masonería

Oriente de Lomas de Zamora

Respetable y Centenaria Logia Giuseppe Mazzini No. 118

(Versión corregida y editada por www.gadu.org)

       La Masonería es una Orden iniciática y esotérica que territorialmente se organiza en Grandes Logias o en Grandes Orientes de ámbito nacional. En los países de estructura federal pueden tener ámbito estatal. Tanto las Grandes Logias como los Grandes Orientes son también conocidos como Obediencias.

Obediencia masónica.

Obediencia masónica.

       Desde el nacimiento de la Masonería moderna o especulativa con la constitución en 1717 de la Gran Logia de Londres –desde la secular Masonería operativa o antigua–, se estableció la costumbre del mutuo reconocimiento entre sí de aquellas Grandes Logias o Grandes Orientes que por cumplir con ciertas normas se reconocen mutuamente regulares, es decir, que siguen estrictamente las primitivas normas de la Orden.

       En nuestros días, para que una Obediencia sea reconocida regular por las demás, debe acreditar que cumple con los siguientes principios básicos:

Regularidad de origen: Toda Gran Logia deberá ser regularmente establecida por una Gran Logia reconocida o por tres o más Logias regularmente constituidas.

La creencia en el Gran Arquitecto del Universo y de su voluntad revelada: Debe constituir una obligación esencial para todos sus miembros.

Todos los iniciados deberán jurar su Obligación sobre el Volumen de la Ley Sagrada: Que estar debidamente abierto, donde esté la revelación de lo anteriormente citado, de conformidad con la conciencia particular de la persona que sea iniciada.

Sólo pueden ser miembros de la Gran Logia, así como de las Logias en particular, exclusivamente varones: Además de los requisitos anteriores, se exige que la Gran Logia no tenga relaciones masónicas, de ninguna clase, con cualquier tipo de Logias o cuerpos que admitan, como miembros, a personas de sexo femenino.

La Gran Logia debe tener jurisdicción soberana sobre las Logias bajo su obediencia: Por lo tanto, debe de ser responsable, independiente y con gobierno propio, con la sola e indiscutible autoridad sobre los tres grados de aprendiz, compañero y Maestro Masón en toda su jurisdicción. Y no debe, en ningún caso, estar sujeta a compartir dicha autoridad con un Supremo Consejo o con cualquier otro poder que reclame algún control o supervisión sobre estos grados.

Las Tres Grandes Luces de la Masonería (el Volumen de la Ley Sagrada, la Escuadra y el Compás) deben estar siempre presentes cuando la Gran Logia o sus Logias subordinadas estén trabajando: Siendo el Volumen de la Ley Sagrada la principal de estas Tres Grandes Luces de la Masonería.

Las discusiones sobre religión o política en las Logias deben de ser estrictamente prohibidas.

Los Antiguos Principios, Usos y Costumbres, así como los Landmark de la Orden deben ser estrictamente observados.

       Habiendo sido aceptada por la mayor parte de las Grandes Logias Regulares del mundo una Regla de Doce Puntos cuyo cumplimiento es exigido por todas ellas para obtener el reconocimiento como Obediencia regular, la Francmasonería Especulativa conserva y adapta una parte de las antiguas costumbres corporativas (como algunos elementos de vestimenta, de representaciones emblemáticas, de términos de vocabulario y ciertas formas rituales).

       Durante el siglo XVII, en Inglaterra y Escocia, se crearon nuevas asociaciones con objetivos ecuménicos y basadas en el respeto a la diversidad de creencias cristianas. Comúnmente, el paso de la masonería operativa a la especulativa se ha atribuido a un aumento progresivo de la cantidad de obreros no-manuales que eran “aceptados” en el seno de las logias.

        Uno de estos procesos hace prevalecer la fórmula inglesa que se impuso a comienzos del siglo XVIII y que separa completamente las nuevas logias de sus antecedentes operativos, cuya referencia ya no sirve más que como instrumento de legitimidad histórica. A partir de la reunión de cuatro logias londinenses en 1717, se creó la primera obediencia. También, la publicación de las Constituciones de Anderson en 1723 constituye un acto fundador de la Francmasonería.

 

Referencia:

 

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